Después de mucho tiempo, descubres que las sonrisas se compran caras, que las lágrimas pierden su valor por ser de cocodrilo y que el amor se esconde porque no quiere ser encontrado para no ser destrozado por las palabras. El corazón es vengativo y envía fríos recuerdos a la razón, las bocas se traban con falsedad, las miradas ya no dicen nada y la amistad se disuelve en puñaladas a la espalda. Las canciones ya no transmiten calor, las mantas no te protegerán de las mentiras y debajo de tu cama sigue escondido el dolor, esperando a que te duermas para salir. El alcohol ya no ahoga tus penas, el fumar no calma el sufrimiento y las drogas no llevan a ese mundo de felicidad. El espejo nos agrieta y maneja nuestro pensamiento moldeándolo a su manera, las modas son el fin de todos los actos y la personalidad escasea. El pensamiento de superioridad está en todas las tiendas baratas, el dinero compra hasta el orgullo y la mona se convierte en reina vistiendo de seda. La imaginación no imagina un mundo mejor, las buenas ideas se basan en un nuevo televisor y la muerte se lleva a los que todavía no son personas. Todos quieren destacar pisando al que está debajo, trepando por la red de engaño y descubriendo el triste final de la fama. Después de mucho tiempo, descubres la vida.
La vida es cuesta arriba, pero la vista es genial.
Dicen que nadie puede elegir de quien enamorarse, que el respeto se gana, que el amor se siente, que el extrañar es bueno. La gente sabia dice que no hay que llorar por el pasado, no hay que preocuparse por el futuro, sólo hay que vivir el presente, hay que sembrar para cosechar, amar para ser amado, hay que perder para ganar, llorar para saber sonreír, caer para aprender. Las personas que saben dicen que hay que confiar en el tiempo, porque suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades, que el tiempo es oro. Todos nos dicen que nadie puede dañarnos sin nuestro consentimiento, que si alguien nos lastima es porque nosotros le otorgamos ese beneficio. Dicen que el amor no es sufrir, que el amor no es perdonar lo " Imperdonable " porque hay cosas que no se perdonan, no se olvidan, no se borran ni de la cabeza ni del corazón, pero que de esas cosas se acaban aprendiendo para la próxima. Dicen que uno no aprende hasta que tropieza, que cometer errores es casi la única manera de aprender algo, que el que no arriesga, no gana y que el que tiene miedo a fracasar, nunca llegará a nada.
