De repente, si creo en Dios, existe. Y si alguien a mi lado no cree en
Dios, no existe, en su mundo, tan legítimo como el mío. Yo creo que, en cuanto
a creer en Dios, tal vez se haya focalizado mayormente en la segunda parte de
la cuestión, Dios. Creando así cientos de guerras y disputas en busca de
certezas, en lugar de creer conveniente poner el foco en la primer parte del
asunto, creer.
Posiblemente se hubiera creado gran incertidumbre, dado que no mucha gente cree que el verbo creer encierre mayores misterios. Yo en cambio creo que el verbo creer guarda una relación de equivalencia con el verbo crear, sobre todo cuando se conjugan en primera persona, yo creo.
Yo creo, que tanto creer como crear se asemejan, en lo fáctico, al verbo hacer e incluso al verbo nacer, pero no quiero crear más confusión creyendo más cosas sobre estas dos palabras, que también difieren en una letra.
En fin, yo creo, que cuando creo algo, lo creo.
Juan Piti Fernández
Posiblemente se hubiera creado gran incertidumbre, dado que no mucha gente cree que el verbo creer encierre mayores misterios. Yo en cambio creo que el verbo creer guarda una relación de equivalencia con el verbo crear, sobre todo cuando se conjugan en primera persona, yo creo.
Yo creo, que tanto creer como crear se asemejan, en lo fáctico, al verbo hacer e incluso al verbo nacer, pero no quiero crear más confusión creyendo más cosas sobre estas dos palabras, que también difieren en una letra.
En fin, yo creo, que cuando creo algo, lo creo.
Juan Piti Fernández

Por darle trova accidental a un rock and roll que
agonizaba, suerte de voz angelical que puede transmutar en lava. Por dar color a mi sopor para taparme de
locura, y en cada acorde ese calor que ha de soldar las armaduras. Por tu fiel versatilidad que puede suscitar
pasiones, como también contagiar de fe a los muertos corazones. Por denunciar al ruin traidor que arremetió
contra la vida, porque no hay fusil ni represor que pueda herir a las
doctrinas. Por transmitir a viva voz
junto con los de tu calaña que todo el mundo lleva un 2 detrás de un 0 en las
entrañas. Por todo esto el manifiesto de nuestra eterna gratitud. Por esta
fiesta de actitud, que nos ha vuelto Pastilleros. Y aunque te cueste abandonar el manto noble
de humildad que cubre el alma de los grandes, sabé que el rock no olvidará que
alguien lucho por su lugar y se llamó Juan Piti Fernández. 
Entonces yo les comento que vos derrochas
dulzura, y ese rasgo en tu hermosura produce una envidia sana.